sábado, 11 de noviembre de 2017

Cusco, el ombligo del Mundo (Parte 1)


 ¿Cuántas veces he ido a Cusco? muchas, si mal no calculo 8. (actualizo al 2020: ahora son 10)

En avión, en bus y conduciendo camioneta. Algunas en grupo o con alguien y otras solo.
Algunas por trabajo, otras de vacaciones y otras "porque si".
Cusco es la antigua capital del Imperio Inka, a poco más de una hora en vuelo desde Lima. Uno llega a sus casi 3400 metros sobre el nivel del mar e inmediatamente se queda sin aliento.
Literalmente.
Un poco por la altura y otro, bastante, por las maravillas que empiezan a bombardear los sentidos.
Nunca está demás regresar a Cusco. Y caminar, y comer, y escuchar, y ver, y, si estás en edad, bailar hasta que salga el sol. Y te faltará tiempo para conocer.
Volverás.



No tengo muchas fotos "turísticas". Algo hay pero no mucho.
Me gusta más andar caminando por acá y allá, viendo las cosas pasar o pasando yo por las cosas.
Con la fantástica luz de Cusco no hay pierde, es sólo ver que puede ocurrir y ocurre.
Como en toda ciudad, pasa mucho en las calles pero el carácter de destino turístico y vacacional, o sea relajado y aparentemente tranquilo a diferencia de mi Lima verdaderamente caótica y nerviosa le otorga una cualidad aparente para salir a explorar por ahí sin mayores sobresaltos.




 





















El 2010 sin saberlo llegué justo a la fiesta del Corpus Christi. Confieso que mis fotos eras muy malas, más que hoy. Y quedé tan impresionado que no tomé muchas fotos. Estas dos: 


 (si,ya sé que no es mucho. A cambio prometo un álbum de la Virgen del Carmen del Paucartambo)


Y al final. La Arquitectura. 

En Cusco el pasado vive en sus monumentos, en sus calles y espacios. La permanencia. El Genius Loci. Una capa de historia sobre otra. El orgullo y el poder. 
No los aburro más, pasen a despegar.com, compren su pasaje, vayan y caminen por ahí.


























lunes, 8 de mayo de 2017

En Lima, por la Plaza San Martín (varias fechas)


Recuerdo haber ido mucho, muchísimo por la Plaza San Martín y alrededores desde que tenía 13 ó 14 años (quizás menos) acompañando a mi hermana a la Escuela Nacional de Ballet que quedaba en un segundo piso del Jr. Carabaya. Hablo de los 80s, en los 90s trabajé mucho en el centro, un tiempo por el Parque Universitario a pocas cuadras. He visto a los pirañas, a los petisos, a los choros, a los terrucos, a los cómicos ambulantes y a los cachineros pelearse por su preciada posesión.

De esos tiempos lejanos tengo por algún lado unas fotos de cuando pintaron la plaza de color rojo
 ¿ recuerdan?.   Prometo buscarlas. Espero que no sea para el Segundo Centenario que las publique.

Mientras ella hacía sus plies yo literalmente vagaba por esas calles esperando que termine su clase para volver juntos a casa.

Eso explica muchas cosas, ¿ eh ?.

Empiezo con estas fotos de una salida con mis papás, mi hermana y mis sobrinos en 2009. Fotos tomadas con una Minolta X-370.
Ajá, de rollo.








Inaugurada el 27 de Julio de 1921 para el Primer Centenario de la Independencia es, sin duda, uno de los espacios urbanos mejor logrados de la ciudad. El tratamiento coordinado de las fachadas y volumetría siguiendo un plan maestro le da esa rara cualidad "unitaria" tan esquiva a otras partes de la ciudad.
Conectada a la Plaza de Armas por el Jirón de la Unión y a la Plaza 2 de Mayo y el Parque Universitario por la Av. La Colmena, la plaza articula un trazado magnífico y ordenado, testigo de la historia de la ciudad y del Perú. Estas fotos no son de la época ni mucho menos, sino que las tomé casi inadvertidamente y pueden formar un post. Creo.

Ahora a la distancia del tiempo y del espacio (ya vivo bastante más lejos a la Plaza que antes) siempre vuelvo, con amigos extranjeros -que son los únicos que quieren ir- o solo.

A vagabundear un poco. Hay cosas que nunca cambian :)